Skip links

Prueba Entrada

Se tiene referencia documental desde la antigüedad de la existencia de trufas a las cuales se les han atribuido poderes mágicos y afrodisíacos. Encontramos ya referencias en la Bíblia, como es el caso del “maná” y también las denominadas “manzanas del amor” (mujer de Jacob), aunque probablemente se trataba de “terfecias o criadillas de tierra” (géneros Terfezia sp. y Tirmania sp.).

 

Además, también se cita su consumo en Egipto (Keops), los emperadores egipcios ya degustaban las trufas, y los griegos utilizaban las trufas en su apreciada cocina.

Pitágoras (siglo VI a.C.) y Teofrasto (siglo III a.C.) las denominan “hijas de los truenos”. Es sabida la importancia que tienen las tormentas de verano para su producción, así también Plinio las denominaba “hijas de los dioses y callosidades de la tierra” y Galeno decía que producían una excitación general que disponían a la voluptuosidad. Siempre se ha mencionado su carácter afrodisíaco.